Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Los ojos son el espejo del alma.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
La letra, con sangre entra.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Quien sabe, sabe.
Cada ollero alaba su puchero.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Los casados, casa quieren.
Nunca te apures para que dures.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Llenarle la cuenca a alguien.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
El monte tiene ojo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Hay que predicar con el ejemplo.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Ahí está la madre del cordero.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.