Hay algo más en ello que un arenque vacío
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Al que le pique, que se rasque.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
No hay que reírse de la felicidad
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Los burros prefieren la paja al oro.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Unos tanto y otros tan poco.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Amistades conserva la pared medianera.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
El follo del santo, no hiede tanto.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
A cama chica, echarse en medio.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
A perro macho lo capan una sola vez
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Confesión obligada, no vale nada.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Año de brevas, nunca lo veas.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Hay que dar para recibir.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.