Ese no necesita sardinas para beber vino.
Escucha tu corazón... que sabe.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Donde hay pelo hay alegría.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
De mi maíz ni un grano.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Al amigo y al caballo no apretallo.
Quien hace, aplace.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
No saber una jota.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Labrador lunero, no llena el granero.
Quien guarda valores, padece temores.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Hacer pinitos.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien baila y canta, su pena espanta.