El arma es enemiga de su dueño.
El inicio es la mitad de la tarea.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
A manos frías, corazón ardiente.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El tiempo es el mejor consejero
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Lo que va viene.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
No quieras nunca buenos comienzos.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
A palabras necias, bofetones.
Quien no tiene quiere más.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
El tonto ni de Dios goza.
A buena confesión, mala penitencia.
El hábito no hace al monje.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.