Quien hizo una...hace dos
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Meterse en la boca del lobo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Amor de asno, coz y bocado.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Con el engañador, se tú mentidor.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
A cabrón, cabrón y medio.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
El buscador es descubridor.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
A palabra necias, oídos sordos.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Se sincero y honesto siempre.
Caldera observada no hierve jamás.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Buenas judías la Mancha las cría.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Me lo contó un pajarito
El que no arriesga no gana.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Quien mucho escucha, su mal oye.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Tal para cual, Pedro para Juan.
El que se convida, fácil es de hartar.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.