Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Alabar y callar para medrar.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Dios es la medida de todas las cosas.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Leer entre renglones.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Si la lengua erró, el corazón no.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Criado y caballo, un año.
Hoy te lo dice tu amiga.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Ajo cebollino, para con vino.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Palabra de boca, piedra de honda.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
El que tiene sed, busca agua.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Dar limosna no aligera la bolsa
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Dios, si da nieve, también da lana.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Despacio, que llevo prisa.
La fe no tiene miedo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.