Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Boca de miel y manos de hiel.
El que no cojea, renquea.
Este se mete como Juan por su casa.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Ir por lana y volver trasquilado.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Un yerro, padre es de ciento.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A quien labora, Dios lo mejora.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Beber, hasta la hez.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Al que no quiera taza, taza y media.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Dar tiro.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Dios da, nunca vende.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
El hombre propone y Dios dispone.