El que tiene narices, no manda a oler.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Querer y no querer, no está en un ser.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Por unas saludes, no te desnudes.
La bondad, quien la tiene la da.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Día que pasa, día que no, día perdido.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Se las sabe por libro
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A burra vieja, albarda nueva.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Quien nada guardó, nada encontró.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Detenerse después de probar un poco algo.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Los justos pagan por pecadores.
Con los años viene el seso.
Más ven cuatro ojos que dos.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Nadie nace enseñado.
Ignora al ignorante.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.