No dar ni recibir, sin escribir.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
De pies a cabeza.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Jugar la última carta.
Hacer pinitos.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Ni miento ni me arrepiento.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Le dan la mano y se toma el pie.
Idos y muertos, olvidados presto.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Matar pulgas a balazos.
La que da beso da d'eso.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Hijos casados, trabajo doble.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
A mal Cristo, mucha sangre.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Taberna sin gente, poco vende.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Jugarse hasta la camisa.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El papel aguanta todo lo que le pongan.