Vísteme despacio que tengo prisa.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A malos ratos, buenos tragos.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Adorar al santo por la peana.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El diablo es puerco.
Lo robado no luce.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Mano de hierro en guante de seda.
Juego de manos es de villanos.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Hacer buenas (o malas) migas.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
A dos palabras tres porradas.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
El que mucho habla, poco acierta.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Mucho tocado y poco lixo.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
A Seguro se lo llevaron preso
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
A quien mucho miente, le huye la gente.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.