Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Aquí, lo único que importa es el cash.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Es mejor deber dinero y no favores.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Mira la peseta y tira el duro.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Obra hecha, dinero espera.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.