La cabra siempre tira al monte.
A marido ausente, amigo presente.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
A buena confesión, mala penitencia.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Cada cual es rey en su casa.
Cada tonto tiene su manía.
Barbero, o loco o parlero.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Con pelito... no hay delito.
Quien duerme no coge liebre.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
A árbol caído, todo son piedras.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Enero, claro y heladero.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Por la panza empieza la danza.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
No hay mal que por bien no venga.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
De padres asientos, hijos taburetes.
Vale menos que lo que costó bautizarle.
No hay mano que pueda para el tiempo
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Nunca con menores, entables amores.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
El Rey es poco para su porquero.