Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Donde no hay regla se pone ella.
Cabello crespo, calvo presto.
Campo bien regado, campo preñado.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Fraile convidado echa el paso largo.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Te va a atropellar un carrito de helados.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Donde hay caridad, hay paz.
Rogar a Dios por los santos, más no.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Agua caliente, salud para el vientre.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Al buen sordo, pedo gordo.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Bien está cada piedra en su agujero.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Ha de salir la corneja al soto.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.