Cada gusto cuesta un susto.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Mal se saca agua de la piedra.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Más peligroso que chocolate crudo.
Llegaste como caído del cielo.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Hacerse el sueco.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
El burro adelante y la carga atrás.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Se está ahorcando con su propia soga.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Presto se va el cordero como el carnero.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El pez grande en la mar se hace.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
A cazuela chica, cucharadica.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
El que poco pide, poco merece.
El hogar del Ingles es su castillo.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Ávila, santos y cantos.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
La primera impresión es la que cuenta.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Pereza, llave de pobreza.
Por pedir, nada se pierde.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.