Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Juntos pero no revueltos.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Con el mismo cuero las correas.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Caminito comenzado, es medio andado.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Estoy hasta las manos.
Tiene la cola pateada.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
El que mucho abarca, poco acaba.
Boca de verdades, cien enemistades.
Perro ladrador, poco mordedor.
Antes di que digan.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Aguja que doble, para sastre pobre.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El vino con el amigo.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Leche y vino, veneno fino.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Como pecas, pagas.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.