La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Donde hay juncos, agua hay junto.
De casa del abad, comer y llevar.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Ser lento en dar es como negar.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Del viejo el consejo.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
A brutos da el juego.
Lo que no conviene no viene.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Poderoso caballero es don dinero.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Codicia mala, el saco rompe.
Camino malo, pásalo pronto.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.