En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
De casa del abad, comer y llevar.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Ser lento en dar es como negar.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Del viejo el consejo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Poderoso caballero es don dinero.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
A brutos da el juego.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Lo que no conviene no viene.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Codicia mala, el saco rompe.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Pasear llevando sobre los hombros una carga