Can que mucho lame, saca sangre.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Burro que piensa bota la carga.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Boca ancha, corazón estrecho.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Estar en tres y dos.
Después del relámpago viene el trueno.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Cartas cantan.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Con las buenas palabras nadie come.
¡A darle que es mole de olla!
Callar y callemos que todos de barro semos.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Te casaste, la cagaste.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El buen vino, venta trae consigo.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Buena fama es buena cama.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
A caballo comedor, cabestro corto.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Comer uva y cagar racimo.