Ya saliste con el chancho al hombro.
A chico pié, gran zapato.
El sol de Marzo, da con el mazo.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Se queja más que la llorona.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Al asno rudo, aguijón agudo.
De refrán y afán pocos se librarán.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El cobarde vive, el valiente muere.
Para colmo de males, tratar con animales.
Quieres taparle el ojo al macho.
Hombre harto, no es comilón.
Se las sabe por libro
Le quedo como anillo al dedo.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Maldigo el diente que come la simiente.
Por San Andrés, corderillos tres.
Ir de trapillo.
Te paso la pala diego
Hazte la fama y échate a la cama.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.