Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
La sierra, con nieve es buena.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
No ser escaparate de nadie.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
En llegando a San Andrés, invierno es.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Bien o mal, junta caudal.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Bestia alegre, echada pace.
Date a deseo y olerás a poleo.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Para todo perdido, algo agarrado.
Echarle mucha crema a sus tacos
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Cada cual a lo suyo.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Antes verdugo que ahorcado.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Con la boca es un mamey.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.