Jinca la yegua.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
La fortuna a los audaces ayuda.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Trato es trato.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Siempre hay un roto para un descosido.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Del ahorro viene el logro.
Ambicioso subido, pronto caído.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
La zorra se conoce por la cola.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Boda mojada, novia afortunada.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
A otra cosa mariposa.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Yegua cansada, prado halla.
Dichosos los ojos que te ven.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.