Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
En el pedir no hay engaño.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
De tus herederos, sé tu el primero.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Meterse en la boca del lobo.
Te conozco mascarita
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Aguja en pajar, mala es de hallar.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Renegad de viejo que no adivina.
Hablar con lengua de plata.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Alabanza propia, mentira clara.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Hay que tomar el toro por las astas.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
La barca pasa, la orilla queda
Reyes y mujeres no agradecen.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Cada oveja con su pareja.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
A veces perdiendo se gana.
El que tiene tierra, tiene guerra.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
La alegría intensa es cosa seria
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Averiguelo, Vargas.