Quien casa una hija, gana un hijo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
A hurón cansado, madriguera nueva.
Al que quiera celeste, que le cueste.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La belleza entra por la boca.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Pueblo chico infierno grande.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Con bondad se adquiere autoridad.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Al pez, una vez.
El que tiene buba, ése la estruja.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Paciencia y barajar.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Hacerse la boca agua.
El deseo hace hermoso lo feo.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El buen mosto sale al rostro.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Quien calla otorga
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.