Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
A Seguro se lo llevaron preso
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Cada uno en su casa es rey.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Quien lo comió aquél lo escote.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Quien no se arriesga no cruza el río
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Del ahorro viene la posesión.
Además de cornudos, apaleados.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Estoy como gallo en corral ajeno
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Lo dicho, dicho está.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
El monte tiene ojo.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Cruz y raya, para que me vaya.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
A quien has acallado no le hagas llorar.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El gozo en el pozo.
Obras vea yo; palabras, no.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Cochino matado, invierno solucionado.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Lo escaso es siempre lo más bello.