Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Ni en pelea de perros te he visto
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
No hay albarda que le quede bien.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Saber dónde aprieta el zapato.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Al roble no le dobles.
Pereza no alza cabeza.
Apaga la luz, Mañosón!
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Mal se caza con perros desganados.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.