Que quieres que de el encino sino bellotas.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Hermanos hay tanto por hacer!
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
En San Antonio cada pollita pone huevo
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Las sueños, sueños son.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Amor de amos, agua en cestos.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
El que no agradece, no merece.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Encima de la cabaña todo daña.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
El que ríe el último, ríe mejor.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Poco mal y bien quejado.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El que no arriesga no gana.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Zapatero a tus zapatos.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Va como honda que lleva el diablo.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.