La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Caridad con trompeta, no me peta.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Una gran ciudad es un gran desierto.
El que guarda siempre encuentra.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
O comer en plata, o morir ahorcado.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El que tiene sed, busca agua.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
No es quejido, sino que jode.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Donde hay carne, hay hermosura.
No es bueno huir en zancos.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
De cuero ajeno, correas largas.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Amor y vino, sin desatino.
La fortuna es madrina de los necios.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Rectificar es de sabios.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.