Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Quien vende barato vende doblado.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
A quien dan, no escoge.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Tienes más cara que un saco perras.
La fantasía es más veloz que el viento
Saber poco obliga a mucho.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Más vale aprovechar que tirar.
La virtud ennoblece.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Gato con cascabel no caza ratón.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Saliste de Guatemala y te metiste en Guatepeor.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
A cada pez le llega su vez.
Oveja que anda, bocado halla.
La más fina mula, patea y recula.
Bondad con hermosura, poco dura.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Contra el flato, bicarbonato.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Bueno está lo bueno.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Bien o mal, casado nos han.
Ayunar, o comer truchas.
De perdidas al río.
Siempre es pobre el codicioso.
Quien no tiene, perder no puede.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Los de Morón como son, son.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Hablar poquito, y mear clarito.