Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Quien siempre adula se quema las mangas
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
La distancia hace a las montañas más azules.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Sayo que otro suda, poco dura.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Lo que no se conoce no se apetece.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Mira la peseta y tira el duro.
Toma y daca.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Cacarear y no poner, bueno no es.
De chica candela, grande hoguera.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Besugo de enero vale un carnero.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
A batallas de amor, campo de plumas.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Tronar como un arpa vieja.
A cada puerta, su dueña.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Mala olla y buen testamento.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.