Es pan comido.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
La vida es así, y el día es hoy.
Saber poco obliga a mucho.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Más vale aprovechar que tirar.
A este son, comen los del ron, ron.
La fantasía es más veloz que el viento
Quien vende barato vende doblado.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Tienes más cara que un saco perras.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Gato con cascabel no caza ratón.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Quien no tiene, perder no puede.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Bueno está lo bueno.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Bien o mal, casado nos han.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Saliste de Guatemala y te metiste en Guatepeor.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Oveja que anda, bocado halla.
A cada pez le llega su vez.
Siempre es pobre el codicioso.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La más fina mula, patea y recula.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Bondad con hermosura, poco dura.
Contra el flato, bicarbonato.
Quien siempre adula se quema las mangas
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.