Conejo que bien corre, no lo asan.
A mala suerte, envidia fuerte.
Tras cada pregón, azote.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Divide y vencerás.
De casta le viene al galgo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Que la haga el que la deshizo.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Lo hermoso, a todos da gozo.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Dádivas quebrantan peñas.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Tal vendrá que tal te quiera.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Del ahogado, el sombrero.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Bien casada, o bien quedada.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Agrada, quien manda.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Cinco: por el culo te la hinco.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
La mayor ventura, menos dura.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Amante atrevido, de la amada más querido.