A la fuerza, ni los zapatos entran.
Cual andamos, tal medramos.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Febrero, cebadero.
Casa sin madre, río sin cauce.
El vino puro dirá quién es cada cual.
A la sombra del gitano, medra el villano.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
El vino abre el camino.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Con pan y vino, se anda el camino.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
No es posible defenderse del aburrimiento
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El que calla, otorga.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
A caballo comedor, cabestro corto.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Hacer enseña a hacer.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Donde hay duda hay libertad.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Entre bueyes no hay cornadas.
Cabra por viña, peor es que tiña.
El mejor escribano echa un borrón.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
A buen amigo buen abrigo.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Hijo descalostrado, medio criado.
Pan y vino y carne, a secas.
De lengua me como un plato.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
El mundo está vuelto al revés
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Te conozco, pajarito.