Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
Aguas de Abril, vengan mil.
A las obras me remito.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Dios tarda, pero no olvida.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Jugar al abejón con alguien.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Escarba la graja, mal para su casa.
Por San Miguel se cata la miel.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
El oficio quita el vicio.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
A braga rota, compañón sano.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Las damas al desdén , parecen bien.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
No dejar títere con cabeza.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Sin segundo, no hay primero.
De buena harina, buena masa.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.