Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Como pecas, pagas.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Haz mal y guárdate.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Mal oledor, mal catador.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La mujer buena, inapreciable prenda.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Barba roja, mucho viento porta.
Cada ollero alaba su puchero.
Mudarse por mejorarse.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Mano lavada, salud bien guardada.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Deuda pagada, otra empezada.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
A cada santo su vela
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Casa hecha, sepultura abierta.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El que se enoja pierde.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Del ahorro viene la posesión.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Es más feo que carro visto por debajo.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.