Paga el puerco lo que hizo el perro.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Por San Blas, una hora más.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
En el refugio del otro vive cada uno
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Ladran, pues cabalgo.
En almoneda, ten la boca queda.
Buscarle la quinta pata al gato.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
En San Antón, calabazas al sol.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Hablar en plata blanca.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Campana de latón, tiene mal son.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
A buen servicio, mal galardón.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
El tiempo lo arregla todo
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.