Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Antes de que acabes, no te alabes.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
No tientes al diablo que lo veras venir.
De Navidad a San Juan, año cabal.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Sal derramada, quimera armada.
Una pena quita a otra pena.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Pintada en los WC.
A su tiempo maduran las brevas.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Molino que no muele, algo le duele.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Puro de Cobán, solo comen y se van
Aunque ande sin cincha, también relincha.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Del falso bien viene el auténtico mal
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
De padres asientos, hijos taburetes.
A mal de muchos, remedio de pocos.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
El corazón que ama es siempre joven.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
A año tuerto, labrar un huerto.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.