Tarea que agrada, presto se acaba.
Al asno lerdo, arriero loco.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Callemos, que el sordo escucha.
De mala vid, mal sarmiento.
El último en saberlo es siempre el interesado.
De sabios es cambiar de parecer.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Las cosas de palacio van despacio.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
A traidor, traidor y medio.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
El cornudo es el último que lo sabe.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Pronto y bien no hay quien.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
El que presta no mejora.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
El que muda de amo, muda de hado.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.