Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Voy a ir hacer un mandado.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Juntos en las duras y en las maduras.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Nada contra la corriente.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Adorar al santo por la peana.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
La reputación dura más que la vida.
Abuso no quita uso.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Bien vivió quien bien se escondió.
Más mamado que chupo de guardería.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Más vale maña que fuerza.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El avariento nunca está contento.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.