Esto huele a cuerno quemado.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
De esa manera, mi abuela.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Dulce y vino, borracho fino.
El que bien huele, mal hiede.
En arca abierta, el justo peca.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Dar al olvido.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Mal reposa la vida dudosa.
Más vale prevenir que curar.
Ganado suelto bien retoza.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
De pena murió un burro en Cartagena.
Agua tardera, agua maicera.
Gato escaldo del agua fría huye.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
La buena mula en el establo se vende.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Hijo ajeno, candela en el seno.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
El que mal anda, mal acaba.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Necio por natura y sabio por lectura.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.