Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A bien obrar, bien pagar.
A lo hecho, pecho.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
No muevas lo que esté bien.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Barbas mayores quitan menores.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Malos reyes, muchas leyes.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Juntos pero no revueltos.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Es más popular que la adelita.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Lo bello es difícil.
A flores nuevas, afeite perdido.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Buena burra hemos comprado.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Marido muerto, otro al puesto.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Bonete y almete hacen casas de copete.
A buen hambre, no hay pan duro.
El que venga atrás que arree.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hasta el más santo tiene su espanto.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Gran tocado y chico recado.
No son malos tiempos, es malo el hombre
De esa manera, mi abuela.