El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Más grande era Roma y cayó.
Quien nada guardó, nada encontró.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Olla reposada, no la come toda barba.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Más barato es cuidar que edificar.
Dios era bueno para negociante.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Suegra y sin dinero, al brasero.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Alegría amagada, candela apagada.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Ajo hervido, ajo perdido.
Obra hecha, dinero espera.
Un indio menos, una tortilla mas.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
El que avisa no es traidor.
Para todo perdido, algo agarrado.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Amigo de todos, loco con todos
Cazador con levita, quita, quita.
Sol puesto, obrero suelto.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.