Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Amigo viejo y casa nueva
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Sacar los trapos al sol.
Consejo tardío, consejo baldío.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Mal acaba quien mal anda.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Burlas suaves traen burlas graves.
Buenas razones cautivan los corazones.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Enero desaloja las camas
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Lo de balde es caro.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Guarda que comer y no que hacer.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De mala sangre, malas morcillas.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
El buen vecino, arregla el camino.
Amores nuevos olvidan los viejos.
El avariento nunca está contento.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Paja triga hace medida.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Costumbre mala, desterrarla.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
En casa pobre, pocos cuentos.