Buen lector, mal escribano.
Del uso viene el abuso.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Gracias que hacen pero no la ven.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Agua estancada no mueve molino.
A jugar y perder, pagar y callar.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
No está el palo para cucharas.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Abre la boca que te va la sopa.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
A marido ausente, amigo presente.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Ligera de cascos.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Emborrachar la perdíz
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Dar una higa al médico.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.