Casa vieja todo es goteras.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Pedir más es avaricia.
Nadie toma lo que no le dan.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
A quien no le sobra pan, no críe can.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Actividad cría prosperidad.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
La condición hace al ladrón.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Poca ayuda no es estorbo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Demasiada alegría es dolorosa
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Bolsa llena, quita las penas.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
El que apurado vive, apurado muere.