Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
La edad de oro nunca es la presente.
Daño merecido, no agravia.
Más logran las lágrimas que las palabras.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
La manzana podrida pudre a las sanas.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Amores de lejos no son parejos.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
No coma cuento coma carne.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
A buen juez, mejor pastor.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Donde manda el perro, se ata al amo.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Borrón de escribano no es sin engaño.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Maldigo el diente que come la simiente.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Sirva de algo mientras se muere.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.