A perro viejo no hay tus tus.
Como poroto de la chaucha.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Acúsole porque pisó el sol.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Dar en el clavo.
Nada puede dar quien nada tiene.
Músico pagado, toca mal son.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Boca con boca se desboca.
Cada santo tiene su candela.
La justicia no corre, pero atrapa.
La suerte está echada.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Más querría un dinero que ser artero.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Ver pecar, convida a pecar.
Para conservar amistad, pared en medio.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
La obra alaba el maestro.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
No tropieza quien no anda.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
El corazón engaña a los viejos.
Valgan las llenas, por las vacías.