Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Barba a barba, vergüenza se cata.
El que nace capacho, muere serón.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
En tiempo de campaña, apaña.
Cabeza loca no quiere toca.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
A un traidor, dos alevosos.
El que a burros favorece, coces merece.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Caballo manco no sube escalera.
Buey que rumia, nada le duele.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Aquí hay gato encerrado.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
El muerto se asusta del degollado.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Viejo con moza, mal retoza.
Buen abogado, mal cristiano.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Allega, allegador, para buen derramador.
Puro de Cobán, solo comen y se van
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Hablar a tontas y a locas.
El abad canta donde yanta.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Sin pito y sin flauta.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
El que tiene boca, se equivoca.