Santo que mea, maldito sea.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
No hay bestia que no brame en su guarida.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
No oigo, soy de palo.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
La zorra, por la cola.
La pisada del amo, el mejor abono.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Hablar en plata blanca.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
No gastés pólvora en chimancos.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Hacer callar es saber mandar.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Hijo solo, hijo bobo.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Decir, me pesó; callar, no.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Al roto, patadas y porotos.
El que tiene es el que pierde.