Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Lo que se da no se quita.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Bien está el pájaro en su nido.
Madre muerta, casa deshecha.
Pereza, llave de pobreza.
Matar dos pájaros con una piedra.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
A la que te criaste, te quedaste.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Pintada en los WC.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Vayan las verdes por las maduras.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Apaga la luz, Mañosón!
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
El ojo del amo engorda el ganado.
El interés tiene patas.
Cada cual ha de llevar su carga.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Detrás de los picos van los chicos.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
De padres gatos, hijos michinos.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
A Dios, llamaron tú.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.