Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Al tonto se le conoce pronto.
A buey viejo, no se le saca paso.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Indio comido, puesto al camino.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Mal ojo le veo al tuerto.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Quien no canea, calvea.
Pensando en pajarito preña'o
Creer a pie juntillas.
Muchos pocos hacen un mucho.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Agua mansa, traidora y falsa.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Ningún humano recuerda, que el culo le huele a mierda.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A todo marrano le llega su diciembre.
El llanto alivia el quebranto.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A quién le dan pan, que llore.
Bien muere, quien bien vive.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Quien guarda halla, y quien cría mata.